martes, 11 de octubre de 2011
Las mujeres y la inseguridad de la pareja.
La mayoría de las mujeres, sin importar de qué modo se presenten al mundo exterior, tienen unas cuantas inseguridades recurrentes, especialmente en lo que tiene que ver con las citas. De hecho, el mundo de las citas puede ser rudo, y aunque los hombres tienden a experimentar una serie de inseguridades, éstas suelen ser muy diferentes a las de las mujeres.
La siguiente es una lista con las ocho cosas que causan mayor preocupación a las mujeres a la hora de las citas o de una relación:
1. No la llamas después de las primeras citas.
Todo lo que prometas formará parte de los cimientos que ayudarán a construir su confianza. Si dijiste que ibas a llamarla el jueves, llámala el jueves. Si dices el viernes, que sea el viernes. Si ése no es tu estilo, o si quieres mantener un poco de misterio, simplemente no establezcas una fecha y horario para llamar. Es mejor que romper una promesa y, al menos, ella no estará esperando frente al teléfono ese día en particular.
2. Sólo quieres acostarte con ella.
Este tópico está representado por delgada línea muy fácil de cruzar. Si haces un movimiento demasiado rápido, ella pensará que es lo único que quieres. Por el contrario, si esperas demasiado, creerá que sólo te interesas por su amistad. La mejor forma de trabajar esta inseguridad es a través de la sinceridad. Si verdaderamente estás interesado en una relación con ella, déjaselo saber. A partir de allí, ella te dará los signos para dejarte saber cuándo esté lista para el encuentro romántico.
3. Sales con otra mujer.
Es aceptable en una relación casual que salgas con más de una mujer al mismo tiempo. Sin embargo, es importante que seas sincero al respecto. Si estás saliendo con otras mujeres, no mientas. No es necesario que traigas el tema a la conversación, pero si ella lo hace, sólo sé honesto. Una vez que comiencen a dormir juntos o cuando las cosas parezcan tomar un matiz más serio, ella podría asumir una especie de contrato de exclusividad sobre ti. De modo que sería justo que le hicieras saber si no es el caso.
4. No estás interesado.
Hasta la mujer más confiada, en algún momento, necesita una pequeña reafirmación de tu interés en ella. Podrías dejárselo saber diciéndole o a través de gestos, tales como envíos de flores o llamados a mitad del día. Sólo dale una huella, un rastro, una pista para que ella presienta que es especial para ti.
5. Sólo juegas con ella.
Hazte la siguiente pregunta: “¿Por qué siente que voy a traicionarla?” ¿Le has dado algún motivo engañándola en el pasado? Si éste es el caso, sería inapropiado decir que ella está siendo irracional. Si no es el caso, de todas formas, debes discutir el asunto de frente y hacerle saber que sientes un compromiso y que no tienes intenciones de traicionarla.
6. No te satisface en la cama.
Al igual que los hombres, las mujeres padecen de una ansiedad relativa a su rendimiento en el dormitorio. De modo que si no tienes problemas en este aspecto, asegúrate de hacérselo saber. Por el contrario, si el sexo no es satisfactorio, plantea un abordaje del tema de la forma más sensible que encuentres. Por ejemplo, no le digas “No me gusta la forma en que...” En cambio, dile: “Podríamos intentarlo de este modo...”
7. Ya no te sientes atraído.
Sólo por el hecho de llevar varios años de relación, no quedas exento de reafirmarla cada tanto. Es más, dado que llevan unos cuantos años de relación, tienes que trabajar duro para hacerle saber que todavía la encuentras atractiva. No te olvides de los cumplidos y recuérdale, a menudo, lo feliz que eres a su lado. Asimismo, esto traerá algunas recompensas para ti. Por ejemplo, te ayudará a mantener el romance vivo.
8. Otra mujer está robando tu atención
¿Flirteas con otras mujeres delante de ella? Si lo haces con insistencia, no le eches la culpa por sentirse insegura en este aspecto. No hay nada de malo con el flirteo (sólo con el flirteo, sin segundas intenciones), pero cuando estás con tu pareja, debes concentrar toda tu atención en ella.

martes, 20 de septiembre de 2011
robos a la salidas de los colegios
Identificaron como las zonas más peligrosas la avenida La Hoyada, la calle Páez, la avenida Bolívar,las calles Guaicaipuro,El Liceo y vicente lopez.
La frase “te espero a la salida” cobra nuevo significado ahora que los padres denuncian que fuera de los colegios privados se registra al menos un robo diario, y lo que más preocupa es que los asaltantes son en su mayoría adolescentes.
Alejandra Blanco afirmó que a su hija de 14 años le han robado el celular dos veces en la avenida La Hoyada y en otras oportunidades ha sido perseguida por estudiantes de otros planteles.
En los liceos Josefa Palacios, Ambrosio Plaza y Victegui aseguran que hay bandas de sujetos con uniformes de otras instituciones que amedrentan a los estudiantes y hasta les cobran peajes.
Los padres manifiestan que se sienten indefensos porque no pueden ir a buscar a sus hijos todos los días y temen acudir a la policía pues estos sujetos amenazan a los estudiantes que los quieren denunciar.
Piden que las policías locales destinen parte de su personal a brigadas escolares que patrullen los planteles y prevengan estos delitos.


martes, 30 de agosto de 2011
El precio del miedo:
Cuando en una conversación se habla de la violencia el silencio es absoluto. Este problema proviene de muchos fenómenos como el desempleo y lascrisis entre otros. Se ha originado un círculo consecutivo que va de la negación de la existencia de los robos, secuestros y demás por parte de las autoridades y por parte de los ciudadanos de forma distinta que va hacia el miedo de ser víctima.
Las autoridades deben ser responsables de todo lo que les corresponde en nuestro país, pero a la vez los ciudadanos somos responsables de permitir lo que no queremos, nosotros debemos de exigir lo que necesitemos, pues para eso está "supuestamente" el gobierno. Si el gobierno no se encarga de sus asuntos entonces la culpa de alguna forma recae en el pueblo porque es el que no debe permitir la situación y es quien debe de poner un límite.
Uno de los pretextos del gobierno es el del presupuesto, que para poder tomar control de la situación se necesita dinero. Según la UNESCO, lo ideal es destinar 4% del PIB a políticas de prevención de delitos y seguridad, pero en México el presupuesto total en este rubro apenas llega a 1% a pesar de que para mejorar la situación de México se necesita más de lo normal.

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